lunes, 11 de diciembre de 2006

Bio Sin Pelos...


Sentada frente a mi PC, observándome, me remonto a mi nacimiento… Mi vida desde mi nacimiento es algo extraña… Resulta que mi mamá, la Lic. Cecilia Guerrero Tamayo y el Ing. Francisco Campos Gutiérrez, desde sus 10 años de edad, formaron una pareja, y una serie de sueños, los cuales poco a poco se fueron volviendo realidad… Me remonto ya a la época de 1986. Mi mamá estaba embarazada, iba a tener a una linda niña, a la cual bautizarían con el nombre de Karen, pero a la larga y por las circunstancias, no fue así. Resulta que llegó el tan esperado día, todo fue de emergencia, en el hospital las cosas no andaban bien, así que la bebé tuvo complicaciones al nacer, puesto que ella luchaba por salir al mundo, pero la mala atención médica no lo permitió. Tardó mucho en nacer, la bebé ya no aguantaba estar un minuto más dentro de su madre. Mi hermana (que no conocí) al fin fue escuchada y los médicos con su negligencia y prisa la jalaron para sacarla de inmediato, lo cual resultó catastrófico porque le lastimaron sus huesitos de la cabeza y desgraciadamente esto le trajo consecuencias fatales que mas tarde, causarían su muerte. Bueno, continuando con el tema, después de que los doctores “atendieron” a mi mamá y sacaron a mi hermanita de su ser, ella entró en un estado muy malo, ella era muy grande, tenía mucho cabello y era blanca como el cielo a medio día… pero desgraciadamente no sobrevivió mucho y al otro día murió. Mis padres entraron en un tipo trance, no lo podían asimilar, mi mamá no comía, no hacía nada, y rápidamente se volvió a embarazar, es por eso que de ahí surge mi historia, porque mi madre dice que yo fui un embarazo de 18 meses, porque luego luego que murió mi hermana a los 9 meses ya estaba yo en este mundo. Total que, se aproximaban las fiestas patrias, mi mamá tenía tremenda panzota, todos decían que era niña, pero ellos aún no lo sabían, mi papi y mi mami deseaban que así fuera, y así fue. Llegó el tan esperado día (27 de septiembre de 1987), eran las 6:00 a.m., mi mami empezó con los dolores de parto, así que fueron al hospital donde previamente ya estaba todo organizado y de repente, a las 10:09 a.m. llegué a este mundo! Todo fue muy fugaz, nací y prontamente fui la niña mas querida y mimada por toda la familia, regresó la luz, fui consentida por todos, y hasta la fecha mis padres me cuidan mucho y todo eso pero no nos desviemos del tema… en ese tiempo, todo fue rosita. Vivíamos en casa de mi abue paterna la señora Leonor Gutiérrez Hernández, que actualmente vive sana y feliz en Los Ángeles CA a sus 72 años. Bueno, como decía vivíamos con ella. Mi papá siempre se iba a trabajar (y hasta la fecha) y mi mamá pues también se iba a trabajar, yo me quedaba en casa de mi abue y pues si daba lata pero no me portaba mal ni era grosera. Luego, crecí y crecí y a mis 3 años entré a lo que sería mi primera escuela… una guardería… recuerdo que estaba por el monumento a la revolución, y ahí me la pasaba casi todo el día, a veces mi mamá iba por mi a la hora de la comida y ya de ahí nos pasábamos a su trabajo, pero la mayoría de las veces era quedarme ahí casi todo el día, tal vez para mi los días eran muy largos, puede que tal vez estuviera ahí por un pequeño lapso pero como niños todo se nos hace enorme. Total que mi estancia estaba enorme, nos daban de desayunar, de comer y a veces hasta de cenar, recuerdo que había muchos juegos y un carrusel en el que siempre andaba trepada, nos ponían una alberca en la azotea y ahí jugábamos sin cesar, comíamos, dormíamos, armábamos rompecabezas, jugábamos con plastilina, en fin, mil cosas, hasta que llegaban por nosotros. Todo era fantástico, no tenía preocupación alguna, hasta que pase a otro grado que ya era como pre-pri o algo así, y recuerdo vanamente como una tal *Paquita* nos pegaba por cualquier cosa, y un buen día la acusamos entre algunos amigos y yo y se fue de la escuela. Y ya jamás hubo maltrato. Todo era tan lindo… ahí permanecí aproximadamente 2 o 3 años, a ciencia cierta ahora no lo recuerdo, pero fueron momentos geniales los que viví ahí, desde esa escuela hice amigos con los cuales me frecuento actualmente, hasta de hecho tenia un novio, a mi corta edad de 4 o 5 años. Se llama Ramón, pero el y yo ahora casi no nos frecuentamos, no se ni donde estudia actualmente, y mis amigas Ivonne y Karen, que hasta la fecha veo algunas veces al año. Somos muy buenas amigas. Total que así transcurrió mi temprana infancia, hasta que terminé pre-pri y no me aceptaban en la escuela primaria porque todavía no cumplía 6 años, así que durante un tiempo estuve estudiando en un kinder que estaba por casa de mi abue, solo estuve ahí poco tiempo y la verdad fue muy loco estar ahí, el kinder era pequeño, porque a la fecha ya no existe, pero en ese kinder iban también mis primos, Brayan y Roberto, y me odiaban porque yo tenía novio, recuerdo que se llamaba Marco y cuando me sacaron de ese kinder el me regaló una foca de plástico para que siempre lo recordara… fue lindo, mientras duró.
De ahí entré a la que sería mi primera escuela primaria… el Colegio Inglés Elizabeth Brock; recuerdo que era enorme, o al menos yo lo veía así… también estaba cerca de el monumento a la revolución y como por ahí trabajaba mi mamá pues me sentía muy segura; siempre llegábamos tarde, y no me gustaba porque teníamos que pasar a hablar con la directora, pero después entendí el porque de nuestras llegadas tarde… total que, en esta escuela, iba en la escolta, mis libros estaban forrados delicadamente, tenían stickers de vaquita en las esquinas, y me gustaban mucho. También recuerdo que, en 1er y 2do grado siempre antes de comenzar el curso me enfermaba, en 1er grado, un mes antes de entrar a clases me enfermé de hepatitis, y luego en 2do grado de varicela… era el colmo, siempre me perdía de lo mejor de el curso… el hacer amigos, y me costaba un poquito de mas trabajo pero siempre lo lograba, y formábamos banditas y cosas así, teníamos nuestro grupo selecto de amigos… Jaime, René, Jorge, Osvaldo, Paty… todos éramos uno solo… tenía un novio que se llama Alan, y recuerdo que siempre compartíamos danoninos y nuestro sándwich, juntábamos nuestro dinero, en ese tiempo, mi papá me daba 5 pesos para gastar, y me alcanzaba para un hot-dog, un refresco y muchos dulces. Y cuando los juntábamos parecía que éramos los reyes del mundo porque nos alcanzaba para lo inimaginable. Desde ahí me di cuenta de mi gusto especialmente en los idiomas, en la escuela hacían un concurso de “spelling” en el que participé varias veces y obtuve muy buenos resultados. Recuerdo en esta etapa de mi vida especialmente, que sentí un gran vacío… todo lo que yo había tenido, y me refiero al ser consentida, ser el centro de atención de papá y mamá de pronto desapareció… ya casi no los veía, y cuando nos veíamos no era juntos, siempre andaba que en casa de mi abue, que en casa de las tías, en fin. Para este entonces, hacía un año (1992) que ya había tenido un hermano… mi hermano Braulio Francisco Campos Guerrero, nació el 23 de julio de 1992, pero yo no lo conocía… se me hacía raro, por momentos pensaba que eso no era algo real sino más bien que yo lo había soñado. Cuando veía a mis papás los veía llorando, o preocupados, con sueño, y un tanto desesperados, pero siempre tenían una sonrisa que mostrarme. Yo no preguntaba que onda ni nada, pero conforme crecía me di cuenta de todo. Desgraciadamente, mi hermano no tuvo la misma suerte que mi hermana y yo, e igualmente gracias a la negligencia de algunos médicos su retraso al nacer le trajo serias consecuencias, que lo dejaron marcado con una discapacidad para toda su vida. Primero los doctores decían que tenía síndrome de dawn, luego que parálisis cerebral y así un sinfín de enfermedades que, hasta la fecha no sabemos a ciencia cierta que es pero mi familia y yo pasamos por momentos muy duros durante este tiempo. Mi hermano desde que nació se la pasó en hospitales, cirugías desde bebe, pulmonías, no caminaba, no hablaba, y los doctores decían que el estaría así por siempre. Pero que equivocados estaban… yo veía a mis padres sufrir mucho, yo también sufría porque no los veía a ellos y llegaba un niño a arrebatarme a mi familia, pero cuando supe todo, me di cuenta de que tenía que estar ahí y que ahora le tocaba a el ser el centro de atención… cuando el venía a casa, todos lo cuidábamos, a veces me llenaba de rabia y me enojaba con el o le hacía travesuras como cualquier hermana, pero jamás lo he dejado de querer. Desgraciadamente no pasaba mucho tiempo en casa cuando ya se enfermaba de algo y tenía que regresar al médico. Siempre en urgencias… esto llevo a mis padres a un estado de depresión y estrés enorme, a mi papi le salieron canas y a mi mami después de que estaba delgadísima empezó a engordar y luego a adelgazar mas y mas y eso era muy raro… también le salieron canas… y casi no me ponían atención, pero claro, era normal… mi papá se quedaba en las noches a cuidar a mi hermanito y mi mamá en el día y así sucesivamente… por eso casi no los veía, y la escuela se convirtió en mi refugio. Cuando mi hermano salía del hospital pues todos ponían atención en el, los cuidados eran para el y así… pero gracias a Dios con el tiempo todo fue mejorando, nos vimos mas unidos como familia, y lo sacamos adelante, y el nos sacó adelante a nosotros, cada quien ponía su granito de arena y pronto comenzó a caminar, luego a hablar y hasta a ir a la escuela! … claro está, no a cualquier escuela, pero ya iba a la escuela… el y yo éramos como se dice coloquialmente, uña y mugre, y mucha gente lo discriminaba o lo discrimina pero el ha aprendido a que se le resbalen todos esos obstáculos tontos. Actualmente va en 1ero de secundaria, tiene 14 años y va en una escuela especial, le gusta mucho la música, es muy bailador, y es muy alegre pero a la vez nervioso y le cuesta socializar. Todavía necesita mucho de nuestro apoyo, así como nosotros necesitamos de el, ahora que es un puberto nos da mas lata pero sin el, no seríamos una familia. Total que por eso digamos mi familia estuvo ausente por unos dos o tres años, y gracias a Dios y a nuestro esfuerzo las cosas han cambiado a una mejor forma. Al fin a mi segundo año de primaria, me cambiaron de escuela porque nos íbamos a mudar al Estado de México. Nos dieron una casa y pues decidimos aprovecharla. Entré a una escuela nueva, mi hermanito cada día se superaba más y todo volvía poco a poco a la normalidad. Entré al Instituto Cultural Renacimiento, en el cual hice muchos amigos, desde un principio, tenía otro novio, se llama Roberto Carlos López de la Fuente Salinas, me daba risa que tuviera tantos apellidos, y la verdad yo era muy feliz en esa época de mi vida, ahí conocí a muchos de mis actuales amigos, algunos de ellos y algunas de ellas se encuentran estudiando en este campus San Rafael. Creo que en esta época me enamoré por primera vez… mi primer amor azotado de primaria… se llama Raúl Alejandro Delgadillo Estrada… es el hermano de mi mejor amiga Sandra, son cuates, y aunque ahorita casi no los frecuento mucho, recuerdo cada cosa que hacíamos, como gritar a media clase, pelar por colores, cosas tontas pero que me divertían. Mi maestra Lulú fue y sigue siendo muy importante en mi vida, ella me daba clase en 4to de primaria, y actualmente ella es directora de la escuela en la que va mi hermana, pero no nos desviemos del tema… como decía ahí pase 3 años de mi vida, recuerdo que en 3ro tenía a una profesora que se llamaba o llama Angélica y era muy buena onda con nosotros porque a los que sacábamos 10 y cosas así nos llevaba al cine cada fin de semana y nos invitaba a su casa a comer y a jugar fútbol. Era muy divertido, y entre los niños que siempre íbamos estaba Raúl, y claro, Sandra, mi mejor amiga. Esta etapa fue genial para mí. Cada día era vivir una experiencia nueva, me encantaba mi escuela, el ambiente en el que poco a poco me iba desenvolviendo hasta que entre en shock de nuevo… y fue otro cambio de escuela… Para mi era injusto puesto que nos cambiábamos de nuevo a casa de mi abue porque mi hermano iba a entrar a una nueva escuela que estaba cerca de ahí. Para mi no era justo, pero pues así lo hicimos. Tuve que enfrentarme a la despedida dolorosa de mis amigos… me sentía tan mal… pero pues… después de todo lo olvidé… o bueno lo hice a un lado porque entrando a la nueva escuela era otro rollo… entré a el Instituto Doncella de Orleáns, y ahí volví a hacer amistades, y fue una etapa muy genial porque comenzó mi pubertad al 100%. Tuve varios novios en esta escuela, y aunque solo permanecí un año, conocí también a muchos amigos y como que fue una etapa de mucho sentimentalismo, las emociones estaban a todo lo que daban, me la pasaba haciendo cartitas a mis amigos y ellos a mi. Fue lindo, y pues realmente yo quería quedarme a estudiar la secundaria ahí pero mi mamá no pensaba lo mismo. Tuve mi salida de sexto, organizábamos bailes, bodas, de todo un poco… y pues desgraciadamente no me quede ahí y pues vino de nuevo mi cambio… mi mamá me inscribió en una escuela de monjas (mixta) pero era manejada por monjas y eso me frustraba y no me agradaba en lo absoluto, era una institución demasiado recta para mi, aparte yo ni soy católica, y de todos modos me inscribió ahí. El Instituto Fray Martín de Valencia, que esta a un lado de la Basílica de Guadalupe. No me gustaba en absoluto la idea… sobre todo porque cuando me fui a inscribir me machuqué un dedo con el coche y pensé que se me salía el cerebro por ahí, hasta me escapé del hospital para que no me cosieran… guácala… total que yo no estaba nada de acuerdo con la idea pero pues que le podía hacer… me volví rebelde, pero ahí encontré amigos tan geniales como ningunos. No me llevaba bien con la monja que era directora, siempre me regañaba, hasta la fecha creo que se la traía contra mí… no nos dejaban tener novio, sin embargo tuve muchos durante ese año que estuve ahí. Recuerdo que uno de ellos, se enamoró tanto de mi que, iba por mi a mi casa para irnos juntos a la escuela, nos regresábamos juntos y me cargaba mis cosas, se la pasaba regalándome flores, chocolates, cartas, un sinfín de cosas lindas y pues yo no me portaba muy bien que digamos… se peleó muchas veces con niños y solo por mi, y eso me agradaba pero después ya se volvió algo bastante enfermizo porque una vez llevó una pistola a la escuela para matar a un niño que quería ser mi novio. Eso estuvo muy raro y pues se gano la suspensión, y casi la expulsión, a no ser porque lo defendimos, pero eso estuvo bastante loco. La verdad es que siempre lo engañaba y me portaba mal pero con el tiempo creo que pagué todo eso… mas adelante contaré el porqué. Resulta que, sufrimos otro cambio, nos regresábamos a la antigua casa, y pues otro cambio de escuela… creo que eso me afectaba bastante porque ya hacía muchos amigos y luego me cambiaban y así… y no era justo, por eso me volví muy rebelde durante un tiempo, pero creo que ya se me quitó. Total que regresamos al Estado de México y entré a 2do de secundaria en el Instituto Cultura Renacimiento y me reencontré con viejos amigos e hice nuevos. Todo era genial, fue la etapa mas linda de mi vida yo creo, siempre hacíamos pijamazas en casas de amigas, era un desastre total, nada nos importaba más que sentirnos bien, tuve muchos novios, fui a muchos lugares, era completamente feliz. Me preocupaba por problemas algo banales, que a fin de cuentas, son parecidos a todos los problemas de los pubertos… o de la mayoría… aunque mi vida no ha sido parecida a ninguna que yo haya conocido antes. Digo esto porque aparte de todo lo que he dicho se me vienen por momentos a la mente recuerdos que prefiero hacer a un lado. No son cosas graves o algo así, sin embargo no me gusta hablar de eso.
Pasando a otros temas, recuerdo cuando entre a la vocacional, la verdad nunca pensé quedarme en el Politécnico, de hecho ni me gustaba la idea, era improbable que yo asistiera ahí porque estaba muy lejos mi primera y única opción, sin embargo me quedé y si me inscribí. Al principio todo era raro, te daban libertades que al menos en las anteriores escuelas no teníamos, como saltarte clases, irte de la escuela si querías y cosas así. Sin embargo mi formación académica fluyo con éxito y mis amistades también. En esta etapa de mi vida cambié mucho. Primordialmente estaban mis amigos, comencé a tomar alcohol y a saltarme clases, todo tranquilo… recuerdo que en esta etapa jugué por primera y única vez la guija, y créame… jamás lo quiero volver a hacer. En esta etapa de mi vida descubrí una parte de mí que no conocía, o que si conocía pero no la quería aceptar: mi bisexualidad. Sí ya se que es extraño que lo escriba nada mas así pero es la verdad… no tarde mucho en aceptarlo porque aunque yo ya lo sabía no lo practicaba y mucho menos lo aceptaba. Era un error para mi, un error del pasado que me daba pena, y que creo, a estas alturas que si me afectó. Total que, comencé a enfocarme en lo que me gusta “el turismo” y mientras tanto, conocía nuevas formas de vida… me asombraba cada día al saber que el mundo realmente no solo se quedaba en lo que hasta la fecha había conocido. De hecho no tenía nada de similar…en esta escuela, cada quien era responsable de sí mismo, todos tenían problemas digamos, que realmente se podrían considerar problemas, había muchas niñas que se embarazaban en 2do o 3er semestre, muchos dejaban la escuela por falta de recursos… cosas que hasta la fecha me interesa encontrarles una solución, cosa por la cual me enfoqué al estudio de las relaciones internacionales. En fin, en esta etapa conocí a una persona muy especial para mi, mi mejor amigo Gilberto, el cual me llevo de la mano a conocer el otro lado de las personas, el lado bisexual, o de ambiente, como se puede describir también. Me llevaba a lugares que yo pensé no existían, lugares en los cuales poco a poco me he ido desarrollando y que no me arrepiento de nada. Ahora a mis 18 años, lo acepto y me alegro mucho de haberme dado cuenta de quien soy en realidad, aunque se que queda mucho por descubrir, porque uno nunca se termina de conocer al 100%.
Concluí mi educación media superior, y fue realmente triste el despedirme de todos mis compañeros, aunque a la mayoría los sigo viendo pero de todos modos era cambiar de nuevo… y luego… entré a nivel superior y OH decepción!...
La verdad todo comenzó mal; desde que no me dieron la carrera que quería, porque yo quería Administración de Empresas Turísticas y me dieron Negocios Internacionales, porque me cambiaron el turno de vespertino a matutino, porque no teníamos maestros, porque el ambiente era tenso, en fin, por esas y muchas cosas mas, decidí seguir a prueba, aguantando con la esperanza de que tal vez las cosas cambiaran, porque a fin de cuentas la escuela no hace al alumno, sino el alumno a la escuela pero en este caso de verdad me sentía aplastada por directivos que, entre mas salieran de la carrera mas felices eran, hasta cuando nos dijeron … “ustedes son la prueba piloto y no funciono, por eso no les damos el cambio” … fue tan traumante… que desde ahí tomé la decisión de salirme y heme aquí en mi nueva escuela a la que ya le traía ganas… la Universidad del Valle de México… que en una palabra… ME ENCANTA!
Ahora, vuelvo a observar mi fotografía, y veo de nuevo la brillantez con la que antes me desenvolvía, me encuentro de nuevo en mis rumbos, en ese camino que desde antes decidí seguir pero por un momento me desvié… ahora es cuestión mía el hecho de llegar al final del sendero que, me aguarda lleno de sorpresas y emociones que sé, aún me faltan experimentar. Me encanta mi vida, me cuesta mucho trabajo hacerme a la idea de que tengo nuevas responsabilidades que atender, pero eso no las hace imposibles. Me observo y me doy cuenta de cuán apagada me mantuve pero a pesar de todo, sigo aquí y sigo en pie.




Gracias!

1 comentario:

TAIDE dijo...

hola pues creo q ya habia leido tu autobiografia, me gusta en la forma en q redactas tu vida. te quiero mucho y suerete con todo lo nuevo q estas por empezar y los nuevos caminos q estas apunto de emprender y de comenzar.