lunes, 18 de diciembre de 2006

Defendiendo el derecho de imaginar


Pues si, me encuentro este lunes 18 de diciembre, en esta mañana un poco fría por el aire pero con solecito.Sigo aquí, con el pie esguinsado, con inmovilidad frustrante y con una extraña sensación de soledad.
Creo que ha llegado el momento fatal de mi madurez en esta vida. Hace como 3 semanas filosofaba con mi hermanito lo duro que es crecer y el porque nos aburrimos de la vida. Aún no se ni como ni en donde perdí mi sensación de "ser y estar"... sin embargo sigo aquí, literalmente de pie (ya que no puedo) y es agradable darse cuenta de que, no todo lo que brilla es oro ni toda la vida es rosa.
Me sigue siendo dificil el hecho de asimilar que estoy creciendo, que mis sueños y metas ya no son nada parecido a lo que antes pensaba... ni mis planes, nisiquiera mis amigos... me he dado cuenta de que estamos solos en esta vida. Lo mas cercano a no estarlo es nuestra familia que sea como sea siempre esta para apoyarnos en lo que sea, claro si es el caso de una persona afortunada como yo, porque hay otras familias que sería preferible desaparecer de ese núcleo, sin embargo no es mi caso. Me siento afortunada, porque como una vez me dijo Abia, "los amigos y la familia solo tienen una pequeña diferencia de valor"... y eso es completamente cierto. Estando aqui me doy cuenta de quienes son mis amigos en realidad, me doy cuenta de que a quien siempre le tengo que responder no es a personas que acabo de conocer. Debo dejar de preocuparme por los demás, debo dejar de intentar solucionar el mundo y porque no, dejar de escuchar tanto a la gente, porque a veces no me escucho a mi misma o no escucho a los que realmente debería, como a mi familia.
Se que es tonto, no se puede tener todo en esta vida. Nada es para siempre bien dicen, sin embargo hay cosas o personas que quiero conservar para el resto de mi vida. Sigo pensando que despues de la vida, osea en la muerte, es otra etapa, digamos una nueva era del alma y del cuerpo, ya no importa la materia, ya importa el espíritu y el pensamiento, quizá.
Defiendo el derecho de imaginar, así como también el derecho de soñar; sí. El mundo esta lleno de ilusiones y sueños, las mejores cosas fueron creadas por gente que soñaba y reían de ellos. ¿Acaso lo mas singular es lo mas excepcional?... no lo sé. Quisiera seguir adelante con mi vida, con mis sueños, no olvidando los que estructuré en el pasado sino mas bien, puliendolos con mi existencia, arrancando las malas rachas y volviéndome a levantar. Sí, eso quiero. Quiero demostrarles a todos aquellos que no creen en mi y tambien a los que sí creen que los sueños pueden convertirse en realidad, por mas malas rachas que tengas.
Tal vez solo necesité tiempo... ahora que lo tengo y no precisamente porque quiera, filosofo, recuerdo y me doy cuenta de que... es momento de actuar.


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