domingo, 23 de octubre de 2011

Déjenme con mi locura

Con el paso de los días, la confusión y los sentimientos encontrados me hicieron presa de la desesperación. ¡Oh, tonta desesperación!. Intentos frustrados de no sentirme mal, de ser "tolerante", de seguir el camino... pero la verdad es que no se puede. Todo esto fue nuevo para mí y no logré salir ilesa.

Los pasos se tornaban perezosos hacia el destino y sin embargo parecía que iba corriendo hacia él. No obstante, logre llegar. Confundida. Agotada. Llena de frío... azul.

El juego de la mentira más que cruel, suele ser vanidoso, logra captar hasta el más inocente en cuestión de egos. El ego en sí, no importa nada cuando te encuentras en el abismo de la porquería que se pudo crear al mentir, lastimar y herir a alguien en cuanto las asquerosas palabras salen de tu boca.

Desearía tener alas, observar el mundo y creer. Creer lo que dice la radio, creer que hay esperanza, paz y cosas de bien. Creer que no estamos inmersos en un mundo de mentiras, de guerras, de lucha contínua, de enfermedades, de locura. Pero ¿quién dijo que la dosis de locura es del todo mala?

Me haré una marioneta de topo, me la pondré en el brazo y dejaré que suplante mi vida, mi identidad... que desborde mi locura. Cortaré mi mano, caeré en el garage de mi hogar, mientras todos ríen de este pobre ente desangrado.


2 comentarios:

Monkey Barberi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Monkey Barberi dijo...

te queda mejor el rosa.
mi mano tendrá una marioneta de monkey acuático, se hará amigo de tu topo para que desaparezcan juntos en el cielo morado con estrellas verdes y tú y yo tomadas de las manos iremos por un helado sabor júpiter y marte